Objetivos

El objetivo de este “webinar” es repasar la experiencia con el apagón luego del Huracán María y explorar otros apagones que enfrentamos en Puerto Rico. También se van a identificar algunas alternativas para poder tener luz en nuestros hogares durante los apagones.

Experiencia del Huracán María

El Huracán María azotó a Puerto Rico el 20 de septiembre de 2017. El apagón luego de María fue el más largo de nuestra historia, duró 329 días. Unos 200,000 hogares estuvieron sin servicio de luz por más de cinco meses. Esos hogares sufrieron alrededor de mil millones de horas-cliente sin servicio, en inglés Customer Hours of Lost Electricity Service, o CHoLES.

Un CHoLES es una hora de un hogar sin luz y si hay una comunidad de 10,000 hogares sin luz por tres horas se acumularían 30,000 CHoLES. El total de CHoLES después de María se ha estimado entre 3,000 y 4,000 millones. Un estimado, conservador, es que el total de CHoLES fue de 2,931 millones.

El 23 de febrero de 2018, cinco meses después del azote de María, quedaban 202,395 clientes de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) desconectados de la red por ese gran apagón.

La comunidad del barrio Real Anón, sector Raíces de Ponce, cerca de la Hacienda Jurutungo, tuvo que esperar hasta el 14 de agosto de 2018 (11 meses después de María) para ser reconectada a la red de la AEE.

Nuestro problema mayor es que, en caso de un huracán de mucha intensidad en esta temporada 2020, las últimas comunidades que fueron reconectadas a la red eléctrica luego de María serían probablemente las mismas que sufran otro apagón de más de cinco meses. Cuando llegue un huracán a estas comunidades no queda más que proveerle recursos a nivel comunitario, pero con dificultad.

Sin embargo, en el área energética se puede hacer mucho en preparación para desastres, antes de que ocurran los fenómenos, facilitando la instalación de sistemas solares pequeños con baterías en los techos de las casas. Por ejemplo, se puede instalar en cada casa un sistema de 2 kW en capacidad de generación con paneles fotovoltaicos y 10 kWh en capacidad de almacenamiento. Este tipo de sistema pudiera costar alrededor de $7,000 y tendría la capacidad de cubrir la demanda energética de un hogar que pague alrededor de $55 mensuales.

Hay miles de millones en fondos que se podrían canalizar para combatir esta vulnerabilidad. Pero hay que llevar esos sistemas solares del papel de los planes a los techos de las casas. Se debe comenzar con los $436 millones de fondos CDBG-DR enfocados en resiliencia de hogares, aunque todavía faltarían más de 100,000 de esas últimas 200,000 familias sin fondos para prepararse en caso de un apagón de meses. Si se estima que se destinarán cerca de $20,000 millones en fondos para reforzar el sistema eléctrico de la AEE, encaminado a ser privatizado, es un asunto de justicia y bienestar que se use al menos un 10% de esos fondos para preparar hogares para el apagón extenso que un huracán intenso causaría.