OBJETIVOS

Durante el pasado año los sistemas educativos de Puerto Rico, y el mundo, han tenido que hacer modificaciones en sus mecanismos de enseñanza-aprendizaje debido a las restricciones impuestas para evitar la propagación del COVID-19. Esto ha llevado a implementar clases asistidas por la tecnología en las cuales los estudiantes cumplen con sus tareas desde lugares remotos. Dicha práctica ha creado grandes conflictos éticos para lograr cumplir con los requerimientos de la integridad académica.

La integridad académica es el código moral o política ética de la academia. El término fue acuñado por Don McCabe, quién es considerado como el "abuelo de la integridad académica".​ Este incluye valores tales como evitar el engaño o el plagio; mantenimiento de estándares académicos; honestidad y rigor en la investigación y publicación académica. Por otro lado el Centro Internacional de Integridad Académica (ICAI, por sus siglas en inglés), define la Integridad Académica como un “compromiso, incluso en momentos de adversidad, con la honestidad, la confianza, la justicia, el respeto, el coraje y la responsabilidad. A partir de estos valores fluyen unos principios de comportamiento que permitan a las comunidades académicas traducir ideales en acción”.

El objetivo de esta actividad es dialogar sobre las implicaciones que ha tenido la pandemia y los “cursos asistidos por la tecnología” en la integridad académica desde el contexto universitario. Se discutirán aspectos filosóficos que atiendan la base de la integridad académica y las raíces de los problemas que se han acentuado con la distancia de la pandemia. También se discutirán las herramientas pedagógicas que se tienen disponibles para sobrellevar estos problemas.

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